Chagal ezequiel

M. Chagal. Vidriera que representa al poeta Ezequiel.

Empezaré confesando que cada vez me irritan más los profetas tecnológicos, como el autor de la pieza «These 6 new technology rules will govern our future«) que publica el Washington Post (que tiene a Jeff Bezos, el CEO de Amazon, como propietario):

  1. Todo lo que pueda ser digitalizado, lo será.
  2. Tu trabajo tiene una probabilidad significativa de ser eliminado.
  3. La vida será tan barata que no necesitarás trabajar para vivir.
  4. Tu destino estará en tus manos como nunca antes lo ha estado.
  5. La abundancia será un problema mayor que la escasez.
  6. La distinción entre hombres y máquinas será cada vez menos nítida.

Lo que me molesta no es tanto que algunas de estas profecías me resulten increíbles (las #3 y #5 en concreto) o incómodas (la #6), sino que se presenten como inevitables sin más justificación que un flagrante determinismo tecnológico:

«La tecnología está creando un nuevo conjunto de reglas que cambiarán nuestra propia existencia.«

Insistiría en primer lugar, aunque sea un tema recurrente en este espacio, que la tecnología no está creando ninguna regla, porque no tiene autonomía para hacer algo así. La tecnología evoluciona como consecuencia de actuaciones de personas, grupos o empresas que la conciben, diseñan, producen, difunden y consumen. Podemos admitir como una predicción plausible, por ejemplo, que se digitalizará todo lo digitalizable (y que se intentará además digitalizar lo no digitalizable). La tecnología lo permite, pero no lo impone. La digitalización es un resultado, previsible si se quiere, de las decisiones de gente que digitaliza cosas. Por los motivos que sean, no siempre altruistas.

En la misma línea, quizá sería apropiado conjeturar que lo que subyace a estas predicciones del autor no es tanto una inexistente ley tecnológica, ni tampoco su improbable capacidad como vidente, sino el conocimiento de las intenciones de quienes utilizan o planean utilizar la tecnología de un determinado modo y con unas determinadas intenciones.