Límites de lo que sabemos y podemos saber

Sin títuloEn La Contra de La Vanguardia conversan con un astrofísico catalán exilado sobre su descubrimiento del Planeta Próxima b, que tal vez sería habitable.

El diálogo incluye el siguiente intercambio:

«¿Dónde está exactamente? En la constelación de Centauro […] Es una estrella enana roja y está a 4,22 años luz de nosotros.»

Lo cierto es que lo único que podemos saber es cómo y dónde estaba hace 4,22 años. Y que tardaremos 4,22 años en saber cómo está ahora. Probablemente los modelos de los astrofísicos les lleven a prever que en el mismo sitio y en una condición parecida a la actual. Pero no podrán estar realmente seguros hasta que alguien lo verifique. ¿O sí?

Puede parecer una observación puntillosa sobre un pequeño detalle. Pero de vez en cuando parece conveniente tomar conciencia de que el conocimiento científico tiene sus límites.

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